La vida después de la muerte
Estudiante:
Keidys De León
Docente:
Yulys Arteaga
Grado:
10°
La vida después de la muerte
La vida después de la muerte es la creencia de que la parte esencial de la identidad o el flujo de consciencia de un ser vivo continúa después de la muerte del cuerpo físico o espiritual.
Según diversas ideas sobre esta vida, la esencia del que vive después de la muerte puede ser el de algún elemento parcial o la supervivencia del alma, espíritu o consciencia que lleva consigo y puede conferirle una identidad personal.
La humanidad siempre ha tenido la esperanza de que haya vida después de la muerte. Desde distintos puntos de vista, esta existencia continua hipotética tiene lugar en un ámbito espiritual, mientras que en otros casos, el ser puede volver a nacer en este mundo y comenzar el ciclo de vida nuevamente, probablemente sin recordar lo que ha hecho en el pasado. En este último punto de vista, tales renacimientos y muertes pueden tener lugar una y otra vez continuamente hasta que ingrese en un reino espiritual u Otro Mundo. 2 Los principales puntos de vista sobre la vida después de la muerte derivan de la religión, el esoterismo y la metafísica.
Existe una extensa literatura sobre este tema a lo largo de los siglos, principalmente de fuentes religiosas. Existen también estudios etnológicos3 y tesis filosóficas. Múltiples tradiciones y corrientes de pensamiento están interesadas en esta cuestión, como el chamanismo, lamaísmo, espiritismo, teosofía o antroposofía. También existen relatos populares de manifestaciones de los difuntos o experiencias cercanas a la muerte.
Todas las civilizaciones, desde tiempos prehistóricos, han dejado rastros de creencias en una existencia después de la muerte, cada una con su propia percepción de la inmortalidad, del espíritu, de la retribución de las almas y del sentido de la vida. Así, la creencia en la supervivencia del alma, tanto como el respeto por el difunto, están en el origen de múltiples ritos funerarios.
Mediante determinados ritos se suponía que los hombres podían ponerse en contacto con el mundo de los muertos, en el Más Allá. Como en el caso del 'Día de los Muertos' o la consulta a determinados personajes del Hades. En Beocia, desde el siglo VI a. C., se iba a consultar al héroe Trofonio vestidos con bandas al estilo de víctimas de sacrificio, eran como aspirados con los pies por adelante a través de una estrecha abertura en la ladera de una montaña y recibían un golpe en la cabeza, regresando de nuevo el aire por la misma abertura. Se consideraba de este modo que habían tenido algún tipo de contacto con el Otro Mundo y que durante un tiempo habían estado considerados fallecidos.
Algunos sistemas de creencias, como los de la tradición abrahámica, sostienen que los muertos van a un plano específico de existencia después de la muerte, según la determinación de Dios o un juicio divino basado en sus acciones o creencias durante la vida. Por el contrario, en los sistemas de reencarnación, como los de las religiones indias, la naturaleza de la existencia continua está determinada directamente por las acciones del individuo al final de la vida.
En conclusión, se han presentado las dos grandes posturas sobre la muerte y la vida después de la muerte, una de ellas es la que presenta la ciencia, mientras que otra es la de la religión. Cada una de estas posturas constituye planteamientos filosóficos, teológicos, antropológicos o psicológicos, ya que se presentan en contexto determinados de convivencia social que dan cohesión a los diferentes grupos humanos, orientando así su comportamiento. Por ello, el estudio sistemático de las creencias permite conocer la forma en que los individuos interpretan la realidad y la organizan, así como la forma en que orientan su comportamiento. Por ello, surge la necesidad de construir una escala que permita conocer las creencias acerca de la muerte y la vida después de la muerte